Antecedentes

La main à la pâte ha desarrollado sus relaciones y sus actividades internacionales según cuatro etapas.

Primera etapa:

Las experimentaciones realizadas por Leon Ledermann en Chicago así como la tradición francesa de una pedagogía activa en la enseñanza científica, impulsaron el programa de La main à la pâte en los años 90. Al mismo tiempo, las redes de la comunidad científica internacional contribuyeron de manera significativa a difundir ideas nuevas sobre como reformar la enseñanza de ciencia en la escuela elemental. Estos principios fueron adaptados poco a poco a diferentes contextos por La main à la pâte. La idea de que una cultura y un razonamiento básicos en ciencia son imprescindible para convertirse en un ciudadano fue reconocida rápidamente como un principio clave para la formación de los jóvenes.

Segunda etapa:

Varias experimentaciones fueron realizadas a finales de los años 90 (particularmente en Estados-Unidos, Suecia, Inglaterra y Francia). Con el trabajo llevado a cabo durante la primera etapa, estas pruebas condujeron a discutir sobre los métodos, las estrategias y la evaluación así como permitieron ponerse de acuerdo sobre una definición firme de lo que es la Educación científica por la indagación (IBSE: Inquiry-Based Science Education).

Tercera etapa:

Durante la tercera etapa, el interés por La main à la pâte fue creciendo en el extranjero, particularmente en países emergentes como Brasil o China. Estos países desearon conocer los métodos y experiencias de La main à la pâte en vistas a reformar su propia educación a la ciencia.  Se pusieron en contacto con el programa francés que funcionaba según principios no comerciales, compartiendo sus recursos de forma gratuita y prestando atención a las diferencias de aplicación según los contextos culturales e institucionales.

Cuarta etapa:

Gracias a los proyectos apoyados por la Comisión europea, redes de trabajo europeas fueron creadas. Esto tuvo por consecuencia que los problemas de la enseñanza científica fuesen considerados como importantes por los actores europeos de la investigación y la educación.

El informe Rocard (La educación a la ciencia hoy en día: una pedagogía renovada para el futuro de Europa, 2007) fue un hito en este proceso. Al mismo tiempo, los miembros de La main à la pâte participaron activamente a proyectos implicando organizaciones internacionales, como el InterAcademy Panel sobre cuestiones internacionales, la OCDE y la UNESCO que también pusieron en su programa internacional la cuestión de la educación científica.